Trayectoria del taller
Desde el primer taller hasta las ediciones certificadas que hoy viajan a colecciones privadas, cada etapa ha sido una decisión consciente sobre cómo entendemos la reproducción artística.
2016
Comenzamos con una impresora de inyección de tinta y una mesa de trabajo improvisada. El primer encargo fue una serie de diez copias para un fotógrafo local que no encontraba un servicio con la calidad que exigía. De ahí aprendimos que la fidelidad no se improvisa.
2019
Decidimos trabajar exclusivamente con papeles de algodón de alta gramaje y tintas pigmentadas de archivo. Esta decisión nos permitió ofrecer una estabilidad cromática que las galerías de la región empezaron a notar. El boca a boca entre ilustradores y fotógrafos creció de forma natural.
2022
La demanda de piezas con presencia escultórica nos llevó a integrar el gofrado y el barnizado selectivo. Incorporamos un maestro impresor con experiencia en estampación tradicional y comenzamos a producir ediciones que no solo se ven, sino que se tocan. Cada matriz se prepara a mano.
2024
Implementamos un sistema de numeración certificada y empaque de conservación para cada edición. Hoy trabajamos con galerías y coleccionistas que requieren documentación rigurosa del proceso. El taller sigue siendo pequeño, pero cada pieza que sale está supervisada de principio a fin.
8 años
de práctica continua en reproducción artística
120+
ediciones limitadas producidas y certificadas
15
galerías y estudios que confían en nuestro proceso
Colaboraciones y confianza
Galerías, estudios fotográficos y coleccionistas privados eligen nuestro trabajo para sus ediciones de autor y proyectos de conservación.
Proyecto editorial
Edición limitada de 25 copias para el catálogo de una exposición retrospectiva. Gofrado en portada y papel de algodón de 310 g.
Obra gráfica
Serie de 12 ilustraciones con barniz selectivo y numeración certificada para una galería de la Ciudad de México.
Conservación
Reproducción de archivo para un fondo privado, con empaque de conservación y pruebas de color calibradas bajo luz estándar.
Avantgarde Print Studio nace de una convicción: una imagen no termina en la pantalla. Nuestro trabajo consiste en trasladar tu archivo digital a un soporte físico que respire, que tenga textura y que sostenga la mirada del espectador durante años. Cada edición que sale del taller es supervisada por un maestro impresor que conoce el comportamiento del pigmento sobre el papel de algodón.
No hacemos impresión comercial. Hacemos reproducción artística con criterio de museo: calibración rigurosa, numeración certificada, empaque de conservación y acabados que solo se logran con trabajo manual.
Perfiles ICC propios, pruebas bajo luz estándar y ajuste fino hasta que la copia responde al original. Sin atajos ni compensaciones de última hora.
Papel de algodón de alta gramaje, gofrado, barniz selectivo y encuadernación artesanal. El soporte no es un accesorio: es parte de la pieza.
Buscamos que cada copia tenga volumen físico, que invite a acercarse, a tocar el borde del papel y a descubrir detalles que la pantalla no puede mostrar.
"Trabajamos con fotógrafos, ilustradores, galerías y coleccionistas que entienden la diferencia entre imprimir y producir una obra."